Exiliado en Nueva York durante una década, un matrimonio retorna a la Argentina de visita por unos días. En esta ciudad se reencuentra con el Negro y Yoli, hermano y cuñada de la mujer, quienes residen en Lanús.
La madre de Max, miembro de un cuerpo especial de policía, ha sido gravemente herida por una banda de narcotraficantes infiltrados en el contrabando internacional.
Al teniente coronel Pierre Raspegury (Anthony Quinn), jefe de una división paracaidista del ejército francés derrotada en Vietnam, le comunican que ha sido relevado de su puesto y que su regimiento ha sido disuelto. Gracias a las influencias de la Condesa viuda De Clairefons (Michèle Morgan), consigue un nuevo destino en Argelia en una misión de paz. Ella le promete que se casará con él si vuelve convertido en general. Sin embargo, lo que hace Raspegury es intentar persuadir al capitán Esclavier (Alain Delon) y a otros camaradas para vengar juntos la humillación sufrida en Vietnam.
Francisco (Luis Alberti) y un grupo de albañiles trabajan construyendo una lujosa casa en la Ciudad de México. Tras la muerte de su hermano en la obra, Francisco se entera que su cuñada, ahora viuda, no recibirá indemnización alguna por parte del dueño de la casa. El grupo de albañiles buscará justicia no solamente por la nula compensación, sino también por una vida llena de carencias, contrastes y opresión
En una de las misiones más peligrosas de las II Guerra Mundial, el piloto de un B-17 se presenta como voluntario para intentar sobrevolar Alemania con un Messerschmidt 109. Su misión consiste en prevenir el lanzamiento de los misiles V-2 con los que el ejército alemán está aterrorizando a Londres.
Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Tras capturar a un comando alemán, un apático pelotón norteamericano recupera el entusiasmo al enterarse de que el enemigo custodia una fortuna de dieciséis millones de dólares en lingotes de oro. El único problema es que se encuentra detrás de las líneas enemigas.