Joe Fisk es un muchacho que acaba de llegar a una granja-reformatorio para delincuentes juveniles. Durante una carrera por el bosque, se tropezará con Lisa, una joven internada en una escuela religiosa para señoritas cercana al reformatorio, donde ha sido prácticamente abandonada por sus padres ausentes. Aunque solo se ven durante un segundo, harán cualquier cosa para volver a verse... aunque en su situación, todo serán problemas.
Shaun Boswell es un chico que no acaba de encajar en ningún grupo. En el instituto es un solitario, su única conexión con el mundo de indiferencia que le rodea es a través de las carreras ilegales, lo que no le ha convertido en el chico favorito de la policía. Cuando amenazan con encarcelarle, le mandan fuera del país a pasar una temporada con su padre, un militar destinado en Japón, que vive en un diminuto piso en un barrio barato de Tokio. En el país donde nacieron la mayoría de los coches modificados, las simples carreras en la calle principal han sido sustituidas por el último reto automovilístico que desafía la gravedad, las carreras de "drift" (arrastre), una peligrosa mezcla de velocidad en pistas con curvas muy cerradas y en zigzag. En su primera incursión en el salvaje mundo de las carreras de "drift", Shaun acepta ingenuamente conducir un D.K, el Rey del Drift, que pertenece a los Yakuza, la mafia japonesa. Para pagar su deuda, no tiene más remedio que codearse con el hampa de Tokio y jugarse la vida.
Año 1999. Mientras conduce, una mujer (Dommartin) choca con el coche de unos delincuentes que acaban de atracar un banco y que la obligan a colaborar con ellos en el traslado del dinero a un lugar de París. En el trayecto, conoce a Sam (Hurt), un fugitivo perseguido por la CIA, que le explica que los delitos que le imputan son falsos y que lo que en realidad quieren es arrebatarle un invento de su padre que permite revisar los sueños.
“Quince” nos ofrece un recorrido por la época dorada del rugby español, de finales de los años ochenta a principios de los noventa. Rugby, mucho rugby, pero sobre todo, la increíble historia de unos hombres que con trabajo, esfuerzo y perseverancia demostraron que cualquier meta puede ser lograda.
Un estudiante de instituto y su mejor amiga, después de un primer encuentro sexual cuestionable, tienen 24 horas para encontrar una "pastilla del día después".