Mins es la propietaria de un hotel costero donde vive Bill, el capitán de un barco costero. También vive y trabaja en el hotel Nancy, una joven que Min recogió años atrás cuando era una niña abandonada.
Stella, una chica de familia humilde, se casa con el adinerado Steve. Al poco tiempo, tienen una hija y todo parece ir bien, pero las grandes diferencias de educación harán mella en su matrimonio.
Una anciana (May Robson) mantiene correspondencia con su hija, que vive en España, y le hace creer que es una gran dama de la alta sociedad que vive en un lujoso hotel. En realidad, es una alcohólica que vive de la venta ambulante de manzanas. Cuando su hija le anuncia que irá a verla para presentarle a su novio y a su suegro, miembros de una aristocrática familia, la desesperación se apodera de ella.
La historia comienza cuando Helga, más tarde rebautizada con el nombre atístico de Susan Lenox, la joven muchacha huérfana que interpreta Greta Garbo, huye durante una noche de tormenta de la casa de su tosco padre, obsesionado con la idea de casarla cuanto antes con el aborrecible Mondstrum, Alan Hale, y encuentra refugio al lado de Rodney (Clark Gable). Estos se enamoran, duermen juntos y planean casarse, pero el capricho del destino aleja a uno del otro.
El filántrópico doctor Hudson muere ahogado, pues la bombona de oxígeno que podría haberle salvado la vida se utilizó en beneficio del joven Robert Merrick (Robert Taylor), un frívolo heredero. Éste inmediatamente se da cuenta del rechazo que inpira a los demás, sobre todo, a Helen (Irene Dunne), la viuda del doctor, de la que se ha enamorado. Para conquistarla, decide convertirse en un filántropo anónimo como Hudson. Sin embargo, cuando Helen se queda ciega en un accidente, todos lo culpan a él. Robert decide entonces, oculto bajo una identidad falsa, llegar a ser un gran médico para poder devolverle la vista.
Sarah, dueña de una pensión, tiene una familia de vagos, comenzando por su ocioso marido Joe y siguiendo por su libidinosa hija, que acaba de cumplir los 20 años. Un día, Joe roba dinero a su esposa para invertir en unos pozos de petróleo