Tras una osada fuga de un furgón policial, Sam Gillen busca un lugar donde ocultarse. En la huida llega hasta la finca de la viuda Clydie, que en esos momentos se enfrenta a un grupo de empresarios que quieren arrebatarle sus tierras. Pero Sam no está dispuesto a consentirlo.
En plena postguerra, Pepita (María León), una joven cordobesa, abandona su aldea y viaja a Madrid para estar cerca de su hermana Hortensia (Inma Cuesta) que está embarazada y en prisión. Una vez en la capital, se enamora de Paulino (Marc Clotet), un valenciano de familia burguesa que sigue luchando en las montañas de la sierra de Madrid.
Mariana y Martín viven en la misma manzana en diferentes edificios; pero, aunque sus caminos se cruzan, no llegan a encontrarse. Martín diseña páginas web. Mariana es arquitecta, pero trabaja como decoradora de vidrieras. Además de desilusiones recientes, los dos tienen muchas cosas en común. Viven en el centro de Buenos Aires. La ciudad los une y a la vez los separa.
Historia épica que presenta los últimos tiempos de los indios como pobladores autóctonos de Norteamérica. Todo comienza tras la victoria sioux sobre el general Custer en Little Big Horn. La historia sigue a tres personajes: Charles Eastman (Adam Beach), né Ohiyesa, un joven médico sioux educado en Dartmouth que es el paradigma de la integración; Toro Sentado (August Schellenberg), el orgulloso jefe de Lakota que se niega a someterse a los EE. UU. y a sus políticas diseñadas para despojar a su pueblo de su identidad, su dignidad y su tierra sagrada; y el senador Henry Dawes (Aidan Quinn), uno de los arquitectos de la política gubernamental sobre asuntos indígenas. Mientras Eastman y la maestra patricia Elaine Goodale (Anna Paquin) trabajan para mejorar la vida de los sioux en la reserva, el senador Dawes presiona al presidente Grant (Thompson) para que los nativos reciban un trato más humano, oponiéndose a la postura belicosa del general William Tecumseh Sherman (Feore). La esperanza aumenta para los sioux en la forma del profeta Wovoka (Studi) y la Danza de los fantasmas, un movimiento mesiánico que promete el fin de su sufrimiento bajo el hombre blanco. Pero esta esperanza desaparecerá después de la muerte de Toro Sentado y la masacre de cientos de hombres, mujeres y niños Lakota por parte del Séptimo de Caballería en Wounded Knee Creek el 29 de diciembre de 1890.
Cinco años después de acabada la Guerra Civil Norteamericana (1861-1865), el coronel confederado Morsman Carver (Liam Neeson) contrata a varios hombres para que le ayuden a capturar en las Montañas Rocosas a Gideon (Pierce Brosnan), un hombre del que ha jurado vengarse.
Cuatro bandidos intentan robar una caja fuerte, pero se encuentran con que no hay dinero. El líder de la banda decide trasladarse a su pueblo, Cholla, y robar el banco.