Jean Hansen (Judy Garland) es profesora de música en un colegio infantil para deficientes mentales. Allí conoce a Reuben, un niño con problemas al que sus padres no visitan desde hace años. Jean lo colmará de atenciones y mimos a pesar de que el director del centro (Burt Lancaster) considera que su actitud es contraproducente.
El ambicioso periodista Johnny Barrett se propone ganar el Premio Pulitzer. Su plan consiste en ingresar en un hospital psiquiátrico, haciéndose pasar por loco, con el fin de investigar un asesinato cometido en el centro. Con la ayuda del doctor Fong y de su novia Cathy logra engañar a los médicos, que firman su reclusión. Una vez en el hospital, trata de obtener información de los tres únicos testigos del crimen: tres internos a los que no ha logrado hacer hablar ni la policía ni los médicos del centro psiquiátrico.
Homer Bannon, un viejo ganadero del Oeste, no quiere saber nada de la nueva industria petrolera que poco a poco ha ido cambiando el rostro de la región y ha supuesto una enorme riqueza para todos, y mantiene serias discusiones con su hijo Hud. El joven es un irresponsable que necesita mucho dinero para poder mantener su lujoso tren de vida, dinero que no produce la cría de ganado. Entre padre e hijo se interpone el nieto del primero, sobrino del segundo, que siente un gran cariño por su abuelo y una gran admiración por su tío. En medio de este choque de intereses, algo comienza a suceder al ganado.
El paso del tiempo ha consolidado una sincera amistad entre las ancianas Sarah Webbber y Libby Strong, por encima de su condición de hermanas. Una isla de Maine es el lugar donde se han reunido cada verano durante más de sesenta años. Ambas son viudas, pero no olvidan los días en que eran jóvenes y corrían por la playa para ver surgir del mar a las grandes ballenas. Entonces estaban llenas de ilusiones. Ya ancianas, han permanecido unidas por una doble y mutua dependencia. Sin embargo, la ceguera que padece Libby la hace cada vez más antipática e irascible; Sarah, en cambio, conserva una imperturbable serenidad. El señor Maranov, un caballero de origen ruso, y el obrero Joshua Brackett, constiuyen el contrapunto masculino a un mundo de recuerdos y evocaciones de juventud.
La última cosa que le apetece en el mundo a Eddie Mills (Larry Clarke) es volver a casa para tener que lidiar con su padre enfermo (Brian Dennehy). Sin embargo, los remordimientos pueden con él, por lo que decide regresar a casa con su alocada familia, una sobreprotectora madrastra (Leslie Ann Warren) y su padre. Una vez allí, Eddie descubre una revelación que le obligará a enfrentarse al pasado que siempre ha querido evitar.
Ruth (Inma Cuesta), una joven investigadora en una universidad, asiste a las sucesivas bodas de sus ex, de los que fueron sus "hombres de su vida", sin que ella consiga encontrar a su media naranja. ¿Hay algo peor que tu ex novio se case con otra y te invite a su boda? Sí, que te pase tres veces en un mes, no saber decir que no, y que el único al que consigas convencer para que te acompañe sea tu nuevo becario. Un alérgico al compromiso, un surfista pasado de rosca y un transexual convertido en pibón... Tres ex novios para tres bodas. Un cóctel explosivo para Ruth, que tendrá que enfrentarse a su pasado y decidir con quién quiere compartir su futuro.
Un hombre descubre a través de sus prismáticos a una preciosa joven e intenta encontrarla en la profundidad del bosque. De repente, un individuo armado con unas tijeras y la cara vendada lo ataca por la espalda, a pesar de lo cual consigue huir y llega a un laboratorio científico situado en mitad del bosque. Allí, una máquina le ofrece la oportunidad de realizar un viaje extraordinario, un viaje en el que la posibilidad de encontrarse a sí mismo será la primera de una serie de catástrofes de consecuencias imprevisibles.