Un ingenuo joven de provincias (Gary Cooper) va a Nueva York para hacerse cargo de una herencia de veinte millones de dólares. Allí se enamora de una chica encantadora (Jean Arthur), sin saber que es la periodista que lo ridiculiza en sus artículos.
Jerry Travers, un astro de la comedia musical americana, llega a Londres y se instala en la habitación del productor de su obra, Horace Hardwick. El azar le hace conocer a la bella modelo Dale Tremont, que se aloja en la habitación de abajo. Ella le toma, erróneamente, por Hardwick y, al enterarse que está casado (en realidad, y aunque no lo sabe, con una amiga suya, Madge), le rechaza y viaja con su jefe, el modisto Alberto Beddini, a Venecia.
Jim es un piloto de pruebas. Tanto su mujer Ann como su mejor amigo Gunner intentan que vuele con prudencia, pero la vida de esta clase de pilotos es cualquier cosa menos segura.
Harvey Cheyne (Freddie Bartholomew) es un caprichoso y malcriado niño rico que está haciendo un crucero con su padre. Inesperadamente, cae por la borda del yate y es rescatado por un barco de pesca al mando de un intrépido capitán (Lionel Barrymore). El pesquero tiene que acabar la larga campaña de pesca antes de llevar al chico a tierra firme. Harvey, al principio a regañadientes, conseguirá adaptarse a la dura vida en alta mar gracias a su íntima relación con Manuel (Spencer Tracy), un bondadoso marinero portugués que ejercerá sobre el niño una benéfica influencia.
Un avión se estrella en medio de la jungla y el único superviviente es un niño pequeño. Tarzán y Jane lo encuentran y lo acogen como un hijo. Años después, una expedición organizada por la familia del chico se adentra en la jungla intentando encontrar al pequeño.
Harry Holt, un antiguo novio de Jane, se encuentra en África formando parte de una expedición que busca marfil en el mítico cementerio de los elefantes. El y su amigo Marlin Arlington esperan convencer a Jane para que vuelva con ellos a Londres. Pero Tarzán desaprueba su proyecto de saquear el cementerio.